La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), representada por su presidente, Klaus Frerking, y su primer vicepresidente, Yamil Nacif, participó en una reunión con la misión de alto nivel de la Organización de los Estados Americanos (OEA), en la que expuso las graves consecuencias que los 53 días de bloqueos registrados en Bolivia ocasionaron al aparato productivo, la economía nacional y la población en general.

Durante el encuentro, las autoridades de la CAO dieron a conocer las afectaciones que enfrentó el sector agropecuario, entre ellas la interrupción de las cadenas de abastecimiento, pérdidas económicas, dificultades para cumplir compromisos comerciales, la paralización de actividades productivas y el deterioro de la competitividad de Bolivia en los mercados internacionales.

El presidente de la CAO, Klaus Frerking, manifestó que la reunión permitió trasladar a la misión internacional la realidad vivida por los productores y la ciudadanía durante las jornadas de bloqueo. «Venimos a contar todo lo que vivimos, todo lo que pasamos y cómo se vulneraron los derechos de miles de bolivianos. Todos fuimos afectados, sin distinción», señaló.

Frerking advirtió que, pese al tiempo transcurrido, varios sectores aún no logran recuperar su capacidad operativa debido a las pérdidas ocasionadas, situación que se agrava por los problemas de abastecimiento de combustible y el riesgo de perder mercados de exportación construidos durante años de esfuerzo.

Asimismo, hizo un llamado para que prevalezca el diálogo como mecanismo para resolver las diferencias y evitar que el país vuelva a enfrentar conflictos que comprometan la producción, el empleo y el abastecimiento de alimentos. «Bolivia no puede volver a paralizar su economía ni poner en riesgo la vida de sus ciudadanos. Es fundamental garantizar las condiciones para producir, trabajar y generar desarrollo», expresó.